Xoel López: “Mi relación con A Coruña es de amor total"

Autor: Carmen Grimaldi / Fecha: Vie, 28/07/2017 - 19:59 / Etiquetas: xoel lópez, fiestas María Pita
Entrevista a Xoel lopez concierto maria pita

Dicen que no es fácil ser profeta en tu propia tierra, sin embargo en el caso de Xoel López esta máxima no se cumple. El coruñés se siente querido por una ciudad por la que siente un amor absoluto. Pasados cuatro años, vuelve a la Plaza de María Pita. En esta ocasión no para ser su pregonero, sino para abrir los conciertos del verano con su gira “Las Favoritas de Xoel”, en la que hace un repaso a toda su trayectoria.

En nuestra conversación nos encontramos a un Xoel reflexivo, que afirma estar viviendo su mejor momento personal y profesional. Con la mirada fijada en sus orígenes, orgulloso de su reciente paternidad y cargado de nuevos proyectos. A la vuelta de la esquina, en noviembre, tendremos su nuevo disco, pero antes se estrenará como escritor (5 de septiembre) con el libro de poemas “Bailarás bajo el mar”.

- Han pasado cuatro años y vuelves a María Pita el primer día de las fiestas en esta ocasión dejas el balcón para pasar al escenario ¿Cómo fue tu experiencia como pregonero de tu ciudad?

- Acababa de volver de América y me propusieron el pregón en un momento en el que estaba con bastante morriña y la verdad es que me hizo mucha ilusión. Fue un momento bonito donde te sientes muy coruñés. Tuve la osadía de cantar una canción, que es algo que normalmente no se hace en un pregón, así que me salí un poco con la mía. Yo puedo hablar, pero lo que me hgusta es cantar y quise dejar constancia de eso.

- ¿La canción que tocaste en el balcón fue “San Juan”?

- No, en realidad, la canción que toqué fue “Tierra”. En algún sitio leí que fue “San Juan”, pero estaba equivocado.

- Personalmente “Tierra” siempre me ha recordado a A Coruña.

- Precisamente cuando digo “Tierra”, me refiero a esta tierra. Y cuando pienso en la playa, la playa que está en mi cabeza es la de Orzán. Sentí que tenía que cantarla porque estaba directamente vinculada con la ciudad. Lo pienso mucho, tengo una canción para Buenos Aires, tengo una canción que habla de Madrid, tengo una canción que habla de Nueva York y creo que mi canción de A Coruña es “Tierra”.

- Pero tienes más canciones que mencionan a A Coruña. Tenemos “San Juan” y “San Amaro”, tus canciones paganas y si vamos hasta 2004 y 2005 encontramos “Ciudad de los cristales rotos” de Lovely luna o “los jóvenes mueren antes de tiempo de deluxe”...- El cantante comienza a hablar

- En esa época le echaba la culpa a la ciudad de algunas cosas que me estaban pasando a nivel personal, estaba en esa etapa de matar al padre. Una especie de ruptura con lo tuyo, de buscar fuera, para más tarde reencontrarme y tener una relación todavía más bonita con la ciudad. Coruña aparece constantemente en mi carrera musical. Precisamente “Tierra” la compuse cuando estaba viviendo en Buenos Aires, cuando estaba muy alejado de mi tierra. Ahí fue cuando más coruñés, más galego me sentí. A veces uno se tiene que alejar de su casa para llegar a su casa, para sentirla más cerca.

- La pregunta que te iba a hacer sobre esto es, si los años te han dado una visión más optimista de tu propia ciudad, pero ya veo que no es el tiempo que es el espacio.

- En el fondo creo que se debe más al tiempo, pero en mi caso con el agravante, si lo quieres llamar así, del espacio, que hace que te des cuenta de lo que dejas atrás, de lo que eres, de adonde perteneces y de lo que quieres a tu ciudad. En mi caso, mi relación con Coruña es de amor total, ya no es de amor y odio como podía ser cuando tenía 19 años.

- El regalo que nos hiciste siendo pregonero fue cantar “Tierra” como decías antes, ¿Hay alguna sorpresa para el concierto del día 1?

- Todavía lo estoy pensando, porque el repertorio en sí ya es una sorpresa. Es un repertorio en el que repaso mi carrera. Pero algo que sí va a pasar, y que para mí es especial, es que va a venir a colaborar otro paisano que es Juan de Dios Martín. Viene justo de Estados Unidos y va a cantar con nosotros. Eso para mí va a ser muy emotivo, porque Juande fue productor de varios discos de Deluxe y del primer disco “Atlántico” como Xoel López. No sé si tocaré alguna canción diferente o alguna canción especial, eso lo tengo que ver.

- En tu último álbum “Paramales” y en el próximo que estás grabando has contado con Ángel Luján como productor ¿Por qué este cambio?

- Básicamente por cambiar un poco de aires. Trabajar con alguien nuevo para buscar otro camino. Juande y yo somos muy amigos y eso no tiene nada que ver con la relación profesional. Me parecía importante cambiar un poquito, buscar desde otro lado, en otra dirección, con otros oídos diferentes. Se cambia cuando se trabaja con alguien diferente. Siempre he ido cambiando.

- Tu viaje a América marcó todo un hito en tu carrera musical, pero ¿Qué otros momentos guardas con especial cariño en tu memoria?

- Pues mira, un montón. Depende de cuando me pregunten, me acordaré de unos o de otros, pero tengo muy buen recuerdo Elephant Band, mi primer grupo más profesional. Los buenos momentos en el local de ensayo, la ilusión por hacer canciones que estuvieran bien, que tuvieran una estructura coherente y que fueran bonitas.

-¿Dónde ensayabais?.- le interrumpo mientras hace memoria.

- En Eiris. En un local bastante cutre, que tenía un techo de uralita. Hacía muchísimo calor, a pesar de que A Coruña no es un sitio especialmente caluroso, pero entonces nos parecía eso un infierno.

- Y continúa

- Después también de los comienzos con Deluxe, del primer Benicassim, de los Sonoramas, de los conciertos en la Costa da Morte. De lo bien que te atendían en los lugares más pequeños donde ibas a tocar, bueno, te trataban a cuerpo de rey, que no es algo que siempre sucede.

- Y luego pues la actualidad, el cambio. Toda esta época en Buenos Aires para mí fue fundamental para recuperarme de muchas cosas, para volver a tener tiempo, para meditar, para pensar y definir qué quería en la vida y en mi carrera musical. Porque hubo un momento en que las cosas iban muy rápido y aunque había mucho trabajo, no había tiempo de disfrutarlo. Eso fue fundamental. Desde entonces, siento que estoy disfrutando de la etapa más bonita de mi carrera y también de mi vida, que se dan la mano. Te diría que me quedo con el momento de ahora, de todo esto que recuerdo, creo que no lo cambiaría por el momento actual ni de coña.

- De todos los temas seleccionados para la gira “Las favoritas de Xoel” ¿hay alguno que especialmente ames con locura?

-Te mentiría si te digo uno, porque en realidad todas son parte de mi vida, todas representan algo importante para mí. Si escribí una canción es porque tenía algo que decir. Pero sin pensar mucho te podría decir canciones que me gustan especialmente como por ejemplo “Reconstrucción” porque fue sanadora para mí. “Tierra” es muy especial. “A serea e o mariñeiro” es mi primera canción publicada en gallego. Tiene para mí esa fuerza de ser referencial por eso mismo, y además tiene un sonido nuevo, una mezcla de folk con música un poco más electrónica. “Patagonia” también es muy especial para mí. Y canciones que marcaron un hito en mi carrera como “Que no”, aunque tuve una época de rechazo porque “lo poco agrada y lo mucho enfada”. Pero luego, la dejas descansar y la retomas con alegría y con gusto.

- Llevas unos meses muy intensos con tu gira en festivales como el Cultura Inquieta, Ojeando, Bbk Live, PortAmérica y aún queda el Sonorama en agosto, además estás con la grabación de tu nuevo disco y acabas de finalizar tu primer libro de poemas. ¿Cuántas horas tienen los días de Xoel López?

- Si te digo la verdad, muchas veces no estoy del todo contento con eso. A veces trabajo demasiadas horas al día, más de ocho horas y creo que eso no es sano. Mi intención cuando vine de América era trabajar menos, digamos trabajar lo normal y al final estoy trabajando más y ya no sé si es algo que es así cuando te dedicas a esto o quizás no lo esté sabiendo manejar. Pero, bueno, es lo que hay. Luego sacas un libro, sacas un disco y te toca hacer la promoción, viajar de aquí para allí y es el trabajo que sé hacer y el que elegí. La verdad es que sarna con gusto no pica, pero me gustaría trabajar un poco menos, no lo voy a negar. Aunque también te digo que no me puedo quejar.

- Como sabrás, en A Coruña hay una gran cantidad de bandas emergentes ¿tú qué consejos le darías a la gente joven que está empezando?

- Lo primero que se hagan la pregunta de si es una pasión para ellos. Yo no tenía pensado vivir de la música, tenía pasón por la canción, por el directo, por ensayar, por tocar, por hacer canciones, por escribir. Era algo que era inherente a mí. Cuando pude vivir de ella, sí que me di cuenta de que la única manera de poder vivir de la música era poniendo toda la carne en el asador. También te digo que hay que ser fuerte, porque desde fuera se ve todo muy bonito: el escenario, las luces, pero hay algo de libre albedrío en la vida de un músico y eso es algo que para mucha gente será duro. Pero como en otros trabajos, hay cosas que hacen algunos, que otros no se podrían ni plantear. Además, tienes que saber gestionar el éxito y el fracaso. El estar expuesto, el que lo que digas tú puede ser criticado, que el trabajo que haces puede que haya gente a la que le guste y gente a la que le parezca una puta mierda. Y eso es algo a lo que te tienes que hacer y que también es enriquecedor que suceda eso, pero hay gente que no lo tolera, que no está dispuesta a exponerse, a que le digan sí o no.

- ¿Recuerdas un primer mal momento con una crítica?

- Con Elephant Band recuerdo una vez en el estudio, no sé bien lo que decía. Eran las primeras críticas y decíamos porqué dicen esto, si esto no es verdad, si nosotros tal. Claro, te das cuenta que en realidad se dicen cosas que a veces son verdad, otras que no. Pero cada uno sabe lo que está haciendo y por qué y si es auténtico o no. Yo he aprendido mucho de las críticas a mis temas. Creo que siempre puedes mejorar las cosas y a día de hoy siento que me queda mucho por hacer, mucho por mejorar y por crecer. Esto es algo infinito.

- ¿Hacia dónde evoluciona tu nuevo disco, hacia dónde vas?

- Hacia la síntesis. Estoy sintetizando cada vez más todo lo que me pasa y todo lo que escucho. Cada vez es más sintética mi música, cada vez cabe más de todo. De todo lo que he podido escuchar en mi vida. Se mezcla todo cada vez con más libertad.

- Hablando de tu nuevo disco, hemos podido escuchar un primer tema “Pequeño Jaguar de la noche” ¿La letra la has compuesto tú o la ha compuesto Lola? Me da la sensación de que estás hablando de tu hijo.

- No, no. Es una letra mía (dice entre risas). Pero me parece bonito lo que dices. ¿La consideras femenina? Que me parece bonito, ¿eh?

- No, me parece que tiene un punto de vista muy desde la maternidad, o quizás debo decir la paternidad. Y no estamos acostumbrados a que el hombre muestre la paternidad.

- Me parece muy bonito lo que me estás diciendo, porque me alegra que pueda tener algo de paternal o maternal, llámalo como quieras. Es algo que siento y es verdad que no siempre sucede. A veces, la visión de padre es como más alejada o desde otro lugar y yo soy un padre que está ejerciendo la paternidad y que está muy cerca de mi hijo y las dos canciones que hay en el disco que hablan de eso, están hechas desde el corazón y con el sentimiento a flor de piel.

¿Te ha cambiado mucho la perspectiva a la hora de componer desde que eres padre?

Aparece un nuevo elemento en tu vida que mueve todo de lugar y la perspectiva de las cosas es otra. Hay una nueva persona en tu vida a la que tienes que proteger, tienes que cuidar y a la que tienes que saber trasmitir cosas buenas y tratar de ser un ejemplo. La canción “Pequeño Jaguar de la noche” dice “rompiste todos tus espejos” es como si te corrieran tu propio ego, de repente tú pasas a ser algo diferente. Tu concepto de ti mismo, del yo es distinto. Ahora eres tú y otra persona. Eso ya pasa con el amor. Cuando uno quiere realmente, querer es separarse de tu ego para que haya otra persona, pues en el caso de un hijo es aún más fuerte.

¿Cuando estás componiendo o escribiendo sigues algún tipo de ritual?

La verdad es que no, es lo que más me sorprende. El otro día estaba leyendo los poemas que envié para editar y pensaba, mira este poema, me acuerdo perfectamente haberlo escrito en la furgoneta al lado de mi técnico de monitores en un momento de inspiración y ahí está en el libro. Y pensé a cualquiera que le diga que esto lo escribí así, no se lo cree. Uno se imagina al poeta en su lugar de trabajo, que también me sucede, pero en muchas ocasiones escribo en sitios absurdos.

Han hecho diferencia a la hora de escribir estos poemas y canción.

Sí, la inmediatez y la no limitación. Es decir, cuando haces canciones, piensas en el disco y tienes unas letras y paras un poco porque ya tienes las canciones del disco. Siempre pienso que las demás se quedan fuera. En el caso del libro vas escribiendo y, en realidad, nada se queda fuera porque vas a poner en el libro lo que tú quieras. Creo que hay unos 80 poemas, si fueran canciones pues habría 70 que estarían fuera.