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Coruña HoyApril 122017

Cómo elegir el sofá perfecto

Pasamos muchas horas sentados en el sofá. Sobre todo cuando estamos en casa. Es importante tenerlo en cuenta y elegir uno que sea adecuado para nosotros.

A la hora de decidirse por la compra de un mueble tan importante como es el sofá, hay varios aspectos que se deben tomar en cuenta. De ello depende que todo el mundo se sienta a gusto en casa, o que alguien no acabe de acomodarse y no disfrute de la experiencia de llegar y sentarse en su sitio preferido. Por no hablar de que algunos de estos sirven también como cama, bien para invitados o fija porque hay poco espacio en casa. Veamos algunos consejos para acertar si tienes que renovar tu sofa.

El tamaño

A la hora de mirar modelos, ten a mano algunos datos importantes. Sobre todo, cuánto mide el sitio en el que lo quieres poner, cómo está distribuido y la cantidad de personas que lo vais a utilizar de forma regular. Así encontrarás los modelos que encajen en tu decoración, no ocupen un espacio excesivo y permitan que todos los habitantes de la vivienda tengan su sitio. Un sofá demasiado grande puede ser un problema, mientras que uno con menos plazas de lo necesario hará que tengas que comprar más de uno, algo que no siempre es posible.

La comodidad

El sofá debe ser sobre todo cómodo, en especial si se trata de sofas cama. Ni muy blando ni demasiado duro. Cuando mires alguno, siéntate de formas distintas y prueba si estás igual de cómodo en ellas. Además, elige uno que esté fabricado con materiales de calidad, porque un mal relleno puede tener la dureza justa hoy, pero irse deteriorando muy deprisa a medida que se usa. Sobre todo si se le va a dar un uso intensivo, hay que cuidar mucho este aspecto, o de lo contrario habrá que renovar el sofá antes de lo esperado.

Estructura resistente

Además del relleno, la estructura interior del sofá tiene que ser lo más robusta posible. Si es metálica o está fabricada en madera maciza, mucho mejor. Además, intenta que las patas formen parte de la estructura, ya que así será más resistente y no habrá problemas al mover el mueble, sobre todo si es un cheslong, que por su forma y tamaño hace que sea muy pesado y unas patas atornilladas podrían acabar aflojándose.

Estética

Es evidente que un sofá tiene que encajar con la decoración que tenemos en casa. De lo contrario, parecerá que hemos traído un elemento extraño, con aspecto poco atractivo que no invita a sentarse en la mayoría de las ocasiones. Por eso, elige los modelos que se ajusten al estilo que tienes. Si el comedor es de estilo vanguardista, los sillones no pueden ser clásicos, ni tampoco es normal elegir un sofá muy moderno si el resto de la casa es más bien convencional.

Relación calidad-precio

Un factor que a menudo determinará el sofá que acabemos comprando es el precio. Pero no podemos ajustar nuestro criterio solo al bolsillo, sobre todo porque algo muy barato acabará siendo muy poco duradero. Lo ideal es encontrar el equilibrio y escoger un modelo bueno, bonito y, si es posible pero sin renunciar a estos dos factores, asequible. Recuerda que la frase de que lo barato sale caro es una gran verdad, no una simple frase hecha.