'Dos Años Perdidos'

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Rosa GallegoPPJune 182017

'Dos Años Perdidos'

Esta semana Xulio Ferreiro ha llegado al ecuador de su mandato. El 13 de junio se cumplieron dos años desde que el alcalde tomó el bastón mando. Echando la vista atrás, queda poco margen para el optimismo. Han sido dos años perdidos en los que la ciudad ha ido dando tumbos. Los motivos son diversos, pero el drama es que el alcalde se siente más a gusto de viaje por ciudades rebeldes que en la suya propia. Es un alcalde ajeno.

En los dos últimos meses y medio, pongamos 70 días, Ferreiro estuvo fuera de la ciudad hasta 20. Si repasamos su último trimestre, Ferreiro anduvo en abril por Barcelona, China, Ames, Viana do Castelo, Zaragoza, y Madrid. En junio, Lisboa, Braga, Barcelona, Madrid y Ourense. La mayoría de estas citas han sido para reuniones con dirigentes podemitas con el único fin de hacerse una foto de grupo sin conseguir nada útil para los coruñeses.

Esta realidad tiene sus consecuencias. La más grave es que A Coruña ha pasado de ser líder en Galicia en todos los ámbitos a ocupar los últimos puestos en temas tan importantes como el empleo, Alvedro, el turismo, la concesión de licencias, la inversión, los servicios sociales, la ejecución presupuestaria…

Otros grandes perdedores, desde la llegada de Ferreiro, han sido los barrios. Ferreiro ha decidido anular o mutilar todos los proyectos previstos por la anterior corporación en zonas como Monte Alto, Sagrada Familia o la plaza de San Pablo. Además de no realizar un mantenimiento adecuado en la limpieza y asfaltado se ha olvidado de que su obligación es mejorar la calidad de vida de sus vecinos. No empeorarla.

En la ciudad existe una sensación de tenemos un alcalde ausente que suple su ineficacia con grandes inversiones en campañas de promoción y autobombo. Un alcalde que no hace pero hace que hace. Esta política es de corto recorrido. El tiempo poco a poco coloca a todos en su lugar. Se puede engañar a poca gente mucho tiempo. Se pueden engañar a mucha gente poco tiempo. Pero el engaño no es eterno. En el ecuador de su mandato ya no cuelan las excusas de mal pagador. Ferreiro tiene que rendir cuentas ante los coruñeses y por ahora sus cuentas están en números rojos.

Durante los dos años que restan para acabar el mandato no vamos a escatimar esfuerzos. Desde el PP seguiremos a pie de calle, denunciando el malestar de los vecinos y haciendo propuestas para mejorar el funcionamiento de la ciudad. No vamos a tirar la toalla. Nos motiva que Ferreiro cuando nos escucha y rectifica acierta. El PP estará siempre en todo lo que sea bueno para la ciudad.