Aitor Francesena, Gallo: "No creo en el talento, yo creo en el trabajo”

Autor: Carmen Grimaldi / Fecha: Jue, 08/06/2017 - 10:10 / Etiquetas: noreste pro, Federación Gallega de Surf
Aitor Frencesena Gallo campeón mundo surf

Artesano de tablas, pionero en la creación de escuelas de surf, autor de un método paradigmático de enseñanza, formador de grandes nombres del surf mundial, autor de los libros “las olas contadas” y “Querer es poder” y, ahora, campeón del mundo del primer Campeonato de Surf Adaptado. Al vasco Aitor Fransecena, más conocido como “Gallo”, no se le resiste absolutamente nada. Y es que el de Zarautz sigue a rajatabla su método de las tres S: Sacrificio, Superación y Satisfacción.

Ayer todos los que se acercaron hasta el Centro Cívico de os Mallos, tuvimos la oportunidad de comprobar lo más valioso que este gran hombre posee y sabe trasmitir: su sensibilidad, su emoción y su respeto por los niños, niños a los que no sólo les enseña a hacer surf, a coger olas, sino a los que también les enseña valores como el trabajo y la superación personal. Porque como él mismo afirmó: “la vida es dura, pero según como te lo montes, puedes conseguir lo que sea”.

De un patín a la primera escuela de Surf

Las buenas historias siempre comienzan por pequeñas acciones. La de Gallo comenzó cuando siendo muy niño se encontró con un patín en un escaparate de una tienda. Ese “artefacto con ruedas” lo dejó tan maravillado, que su tío no dudó ni un segundo en comprárselo. El pequeño “Gallo” no dejaba nunca de patinar, siempre patinando en su caserío, en una terraza que “a mí me parecía inmensa y no lo era tanto”. Eso le llevó a un encuentro fortuito, pero mágico al mismo tiempo. “Vi a unos tipos que tenían como un patín gigante, con grandes ruedas, y uno de ellos me dijo que algún día sería un gran surfer”. Gallo que todavía no sabía que era el surf, lo pudo comprobar tiempo después, cuando vio a los mismos “melenudos” en la playa y pensó: “Yo quiero surfear como ellos. Yo quiero ser surfer”. Ya tenía su primer objetivo y su primer reto: convencer a su familia de que su glaucoma no era una barrera para practicar este deporte.

Mucho le costó salvar ese importante obstáculo, por el camino aprendió a reparar tablas, e incluso a hacerlas. “Mi familia no se iba a gastar 40.000 pelas en un equipo y tampoco iban a dejarme con mi glaucoma, hacer un deporte con riesgo” y añadía “lo tenía complicado, casi imposible”, pero tuvo la suerte de encontrar a un compañero de colegio que sí tenía tabla. Junto a él y otros amigos comenzó a devorar todo lo que caía en sus manos sobre surf. “En Zarautz sólo surfeaba la gente con pasta y en verano”. Así, que se unieron y montaron un taller. “Aquello era todo un acontecimiento”, aunque las primeras tablas no fueran perfectas, el proyecto comenzó a crecer y los llevó a dar clases de surf y a comenzar a vivir de eso que les gustaba. “Vivíamos en un verano permanente. Cuando acababa el verano en Zarautz viajábamos hasta otra parte del mundo con esa estación”. Hasta que finalmente, dio un nuevo paso más. Se preparó técnicamente y abrió lla escuela en invierno. “Uno de los padres me dijo que en algún momento tenía que asentar la cabeza, que comprarme una casa” y así fue cómo se crea la primera escuela de surf del país, en la que y abrimos la escuela permanentemente con clases de perfeccionamiento, no sólo iniciación

Un nuevo giro en su vida: la pérdida de la visión

En su relato, llegamos al momento en el que Araitz, que ya había perdido la visión en uno de sus ojos, sufre un accidente y llega el momento que le había perseguido toda su vida: quedarse ciego. “Di un suspiro y dije: ya está. Ha llegado el momento”. Lejos de caer en la desesperación, Gallo sabía cómo iba a superar esta nueva prueba: “cuando salí del agua y entré en la ambulancia, ya sabía cómo iba a afrontarlo. Ahora no le digo a nada que no. Todo sí”. Una fuerza personal que contrasta con el protocolo antisuicidios que desarrollaron en el hospital y que el surfista contaba entre bromas. “llegaron dos tipos a mi habitación y colocaron un candado en la ventana. Fue alucinante ¿un candado? “ La anécdota acabó con una charla con el psiquiatra que comprobó que “Gallo” estaba preparado para el cambio y tenía muchas ganas de vivir. Como el mismo afirmó Creo que sufre más la gente de mi alrededor que yo. Me he preparado tanto que he dejado cosas que hacer. Cada puesta de sol, yo la miraba como si fuese la última, porque sabía que podía serlo”.

¿El éxito llega gracias al talento?

Después de contar la historia de su vida de una manera amena y siempre desde el humor, pudimos ver un mini documental “el jinete azul” en el que aparecían muchos de los alumnos que han pasado por su escuela. Al finalizar, Gallo, visiblemente emocionado comentó “Cuando veo este vídeo, que gente que ha trabajado conmigo, hable así de mí es...uff”

Pero, aún le quedaba mucho por decir y muchas preguntas por responder. Como por ejemplo cómo consiguió escribir dos libros “las olas contadas” y “querer es poder”, gracias a la ayuda de su profesora del colegio, de la gallega Elena Eiras y del dibujante Alex Sánchez o cómo no creía en el talento, sino en el trabajo.

”Había un psicólogo del deporte que afirmaba que naces con talento o no naces con talento y yo digo que no se nace con talento. Imagina dos niños en la playa. Ambos están jugando con la arena, pero uno de ellos mientras lo hace, mira al agua. A esos dos niños, el día de mañana, los llevas a la playa y les das una clase de surf y probablemente el que ha estado mirando, consciente o inconscientemente al mar, sabe más que el otro que no ha mirado. Como todo en la vida no creo en el talento, sino que el talento para mí es igual a trabajo y el que diga lo contrario que me lo demuestro”, afirmó vehementemente.

Y continuó “ Aritz Aramburu de toda la camada que tenía, igual no era el mejor, probablemente no era el mejor. De hecho, no era el mejor, pero sus ganas y su ambición y su poder mental de querer llegar ahí arriba, lo ha convertido en uno de los mejores surfistas del mundo. Llegaba de Mundaka después de seis horas de trabajo, que es una hartada, toda una marea. Y le decía: Aritz ¿cómo estás? Ahora tienes que hacer físico. Y lo hacía. Entrenaba sin rechistar y seguía trabajando. Y yo pensaba: ¡Qué barbaridad, cómo se lo curra, el tio! Y así ha sido el único que ha llegado.

Charlas por el 20 aniversario de la Federación Gallega de Surf

  • Jueves, 19:00. Centro Cívico de Monelos: Gony Zubizarreta y Vicente Irisarri
  • Viernes, 19:30. Hotel Ibis Style: Presentación Museo del Surf y charla de Kepa Acero