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Coruña HoyAugust 062018

Fuentes de energía alternativas, la geotérmica

 

El planeta te necesita, sufre una sobrecarga contaminante que lo está matando y con él a todos nosotros. Parece que la humanidad, demasiado lentamente, comienza a ponerse las pilas en este sentido y cada vez son más los que recurren a las energías alternativas, limpias y renovables, para que su modo de vida se mantenga en los mismos niveles, pero sin repercutir negativamente en la naturaleza.

Existen un gran número de energías alternativas en este momento, algo que nos hace pensar que seguir produciendo a partir de la quema de combustibles fósiles se presente como algo estúpido, pues se está agotando, resulta realmente caro y es, como sabemos, muy contaminante.

La energía solar, que recoge como materia prima los rayos del sol para producir energía, es considerada la primera de estas posibilidades para ir sustituyendo gradualmente nuestra dependencia hacia el petróleo, el gas, el carbón… y demás fuentes sucias y agotables, pero no es la única, también son muy conocidas la hidroeléctrica, que aprovecha el movimiento del agua de nuestros ríos y pantanos, la eólica, que usa las corrientes de aire, la mareomotriz, que se aprovecha de las corrientes marinas, y la geotérmica, que aprovecha el calor del interior de la tierra.

Con relación a este último sistema, que es capaz de generar energía por fuentes geológicas de calor, queremos destacar que se considera limpia, aunque no lo es tanto como la solar o la eólica, que tampoco provoca la emisión de ningún tipo de gases de efecto invernadero, por lo que no produce ningún tipo de daños en la capa de ozono y tampoco contribuye al cambio climático ni al calentamiento global.

Cabe añadir también que apenas produce residuos, que los costes de producción de electricidad son muy económicos, mucho más que los que se producen en las plantas de carbón o en las centrales nucleares. Y por último, debemos señalar que, en estos momentos, es la que más energía es capaz de ofrecer, más que todo el carbón, el gas natural, el petróleo y el uranio que hay en nuestro planeta juntos.

En España es una energía infrautilizada, pero que está comenzando a ser un recurso más gracias a empresas como Energanova, que utilizan técnicas de aerotermia y geotermia para dotar de calefacción, ACS y frío a las viviendas gracias a sus excepcionales bombas de calor.

Las bombas de calor y el funcionamiento de la geotermia

Gracias a estas bombas de calor, se optimizan al máximo los rendimientos, puesto que son superiores al 400 %, lo que quiere decir que por cada Kw eléctrico que se consume, el equipo produce 4 kw térmicos en el caso de la energía producida por aerotermia, aquella que utiliza la energía que lleva el aire para uso doméstico.

Pero si hablamos de geotermia, las bombas de calor consiguen aumentar su eficacia notablemente, por lo que el precio de la geotérmica quedará sobradamente justificado. Y es que en este caso, la energía que se transforma en energía útil para la vivienda a través de su exclusivo ciclo de evaporación, comprensión y condensación del fluido es tan solo del 20 % del total que se produce, es decir, se consigue un rendimiento de hasta un 500 %.

La bomba de calor es la encargada de trasladar la energía acumulada bajo tierra que consigue captar el fluido compuesto por agua y anticongelante, que circula por los tubos conocidos como sondas de captación y que son, en definitiva, las encargadas de extraer el calor que tiene el subsuelo. Esta tubería se introduce verticalmente hasta unos 150 metros aproximadamente de profundidad, aunque también existe la posibilidad de realizarlo horizontalmente, lo cual ahorraría bastante en costes de instalación.

La energía que produce el sistema de geotermia se puede utilizar tanto para generar calor como frío de forma totalmente gratuita, por el método del frío pasivo. En este sistema de captación de energía natural que emana de la tierra y que, por lo tanto, es casi inagotable, se utilizan sistemas de emisión como el suelo radiante o los ventiloconvectores para que se puedan usar eficazmente en el interior de los hogares.

Los suelos radiantes, el sistema más utilizado, consta de unas láminas que se encargan de distribuir equitativamente el calor que le llega gracias a la mencionada bomba de calor. Por su parte, un ventiloconvector es un dispositivo que dispone de una batería o intercambiador de frío o calor y un ventilador, nada más, y climatizan gracias a una red de tuberías interconectada entre sí.