Amaral regaló una noche irrepetible en el Coliseum

Autor: Carmen Grimaldi / Fecha: Dom, 02/07/2017 - 14:11 / Etiquetas: AMARAL, Conciertos A Coruña, Coliseum A Coruña
Amaral durante el concierto de A Coruña en el Coliseum

Dicen que las promesas deben de cumplirse y parece que Amaral sigue ese consejo a raja tabla. La zaragozana y su banda cumplieron con creces y sí, hubo una gran sorpresa: Carlos Núñez subió al escenario y nos hizo bailar al son de su gaita. Y sí, estuvieron dos horas sobre el escenario sin parar un solo segundo.

Como todo buen concierto, el de Amaral no podía empezar a la hora programada. Las más de 3.000 personas congregadas en el Coliseum coruñés aprovechaban para hidratarse bien antes de la sesión de rock que se avecinaba. La noche prometía ser muy movidita. En pista o en palco, todo estaba lleno. Niños, jóvenes, adultos y mayores, Amaral enamora a públicos de todas las edades, que se situaron en sus puestos de una manera ordenada y sin sobresaltos.

Arranque vibrante con Revolución y Kamikaze

Doce minutos pasadas las diez de la noche, se apagaron las luces y apareció una de las protagonistas de la noche: una gran luna al fondo del escenario. Comenzó a sonar la música, al tiempo que los asistentes comenzaban a tocar sus palmas. Parecía que todo respondía a una gran coreografía y sólo acaba de comenzar.

La energía que reinaba en el recinto casi se palpaba con las manos, sobre todo cuando los de Zaragoza empezaron a tocar el tema “Revolución” y Amaral nos anunció que estábamos “subidos para comenzar”. La cantante no solo brillaba por su traje de lentejuelas plateadas, sino sobre todo porque no dejó de bailar, saltar y vibrar en toda la noche. A “Revolución” le siguió “Kamikaze” y después unas palabras de Amaral, que casi sin aire, dio las buenas noches y confesó “estamos muy contentos de estar aquí en A Coruña”, después introdujo “Salir Corriendo” con la siguiente frase “esta canción le sirvió mucho a una personaron eso sólo vale”. Suficiente para que el público comenzará a cantar y a seguir con las palmas la siguiente canción “No sé qué hacer con mi vida”, que dio paso a “Nocturnal”, la canción que da nombre a esta gira.

Una luna que se convierte en bola de discoteca

Llegamos a un ecuador que parecía vislumbra la recta final, nada más lejos de la realidad, aún quedaba mucho por delante. La luna se torna en bola de discoteca para que sonarán “lo que nos mantiene unidos”, seguido de temas como “No quedan días de verano”, “El universo sobre mí” o “500 vidas”. Entre canción y canción Eva confiesa que “sentirte solo rodeado de mucha gente es duro, no es el caso de hoy. Gracias por hacer posible este momento, este concierto”.

Desde la pista se escuchaban voces que le gritaban guapa, las palmas no cesaban y el baile fue el protagonista a lo largo de las 18 canciones que se habían escuchado. El reloj marcaba las 23:49 cuando los músicos salen del escenario. Como no podía ser de otra manera, el público corea el clásico “otra, otra, otra” buscando la vuelta de la banda.

Volvieron y no lo hicieron solos

Volvieron y muy bien acompañados por los gallegos Carlos Núñez, Pancho Álvarez y Suso Núñez. “Se cruzaron nuestros caminos y por eso podemos estar hoy juntos en este escenario. Queríamos hacer algo especial en Coruña y lo hemos conseguido”, confesaba una emocionada Eva Amaral. Aquello parecía que había acabado, pero quedaba aún más de 30 minutos.

Broche redondo con “Nadie nos recordará”

Cinco temas quedaban para el verdadero punto y final del concierto. “Moriría por vos”, “En el tiempo equivocado”, “llévame muy lejos”, “Sin ti no soy nada” y “Nadie nos recordará”. Una canción final que no refleja lo que los asistentes pensaban al salir del coliseo. En las puertas de salida se escuchaban frases como “se lo ha ganado con creces” o “no ha parado”. Desde luego, los coruñeses recordarán este momento durante muchos años.