Diego Calvo, delegado de la Xunta en A Coruña: “Mientras siga disfrutando con la política seguiré ayudando. El día que sean más los problemas, o no me sienta igual, me dedicaré a otra cosa”

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Autor: María García / Fecha: Lun, 08/08/2016 - 21:43 / Etiquetas: diego clavo, delegado de la xunta de galicia en a coruña, elecciones galicia, coruña hoy
Hay voces que posicionan a Calvo como conselleiro en caso de que el PP gane las elecciones.
Con tan solo 41 años, Diego Calvo es ya un peso pesado dentro del Partido Popular. Muchas voces lo postulan, incluso, como futuro conselleiro si el Partido Popular gana las elecciones autonómicas, aunque él afirma no pensar en una posibilidad que, indica, no le preocupa lo más mínimo.

Entro en su despacho y me sorprende encontrar al delegado de la Xunta sin corbata  (acostumbrada a verlo en todos los actos de riguroso traje) e informal. Quizás su apariencia, junto a un apretón fuerte y sincero de manos, hace que me sienta cómoda hablando con un joven que ha llegado muy lejos en un mundo nada fácil como el de la política. Desde mi punto de vista, éste es solo el principio…

P: Este domingo se publicó una encuesta que sitúa al PP a tan solo un escaño de la mayoría absoluta en las elecciones autonómicas. ¿Cómo valora estos primeros sondeos?

R: Siempre decimos que la encuesta que vale es la del 25 de septiembre y lo que sí nos indican es que tenemos que seguir trabajando, es que tenemos que intentar convencer aún a muchas personas de que la verdadera apuesta por la estabilidad y por el futuro de Galicia está votando al PP. Los sondeos nos dicen que no nos podemos fiar, pero que si seguimos trabajando y convencemos a más personas podemos conseguir esa mayoría estable que necesita Galicia.

P: Hay voces que lo posicionan en la carrera hacia alguna Consellería. ¿Qué opina al respecto?

R: Yo no me planteo ninguna de esas cosas. Nunca lo he hecho. Yo creo que en el PP hay muchas personas que podemos aportar cosas. Ahora estamos en el periodo de confección de las listas electorales e intentaremos que vayan muchas personas representativas. En nuestro partido, a diferencia de otros en los que se escapan y que dicen no voluntariamente a integrar una lista, tenemos problemas para poder encajar a todos. Tenemos que llegar al 25, ganar las elecciones con una mayoría estable y después formar un gobierno. El presidente escogerá a las personas que sean convenientes, pero no me planteo ese tema, ni me preocupa.

P: ¿Cómo interpreta la irrupción en la esfera política de formaciones como Podemos o En Marea?

R: Creo que en un momento determinado supieron recoger el enfado de muchos ciudadanos y que fruto de ese enfado, y con un marketing oportuno tuvieron unos resultados muy buenos, pero considero que a medida que pasa el tiempo se demuestra que no había ni partido, ni programa, ni camino, ni dirección a seguir. Se trata, además ellos lo reconocen, de una confluencia de intereses contrapuestos y puede estar bien como expresión de un enfado, pero que no tiene garantía ni de gobierno, ni de hacer nada porque es muy inestable. Existen muchas personas que piensan muy distinto dentro de ellos y, en consecuencia, es muy difícil  poder trazar un rumbo o gobernar un partido así.

P: ¿Quizás fruto de esa inestabilidad, de la que hacía referencia, son las tensiones entre Podemos y En Marea de cara a las elecciones de septiembre?

R: Forma parte de esas tensiones que puntualmente tienen. En las elecciones generales lograron remitirlas, pero ahora reproducen lo peor de la política. La pelea por lo sillones, por los cargos y si no están los que ellos quieren entonces tienen problemas. Hay un juez implacable que coloca a cada uno en su sitio y es el tiempo. Con este tipo de movimientos acabará ocurriendo y se verá que lo que existe es una pelea de cargos y no un interés, un proyecto para sacar adelante este país.

P: Hablando de luchas de poder… ¿Tendremos terceras elecciones?

R: Espero y confío en no llegar a unas terceras elecciones. Tengo la esperanza de que este mes de agosto sirva para hacer reflexionar a aquellos que están poniendo problemas todos los días. Hubo unas elecciones en diciembre, alguien intentó formar gobierno y no fue capaz. La repetición de elecciones trajo consigo que esas personas que intentaron formar gobierno perdieran el apoyo de los ciudadanos. Mientras, el partido que había ganado las elecciones se vio refrendado por un número importante de diputados. Yo creo que ahora es el momento del PP y a mí me gustaría que tuvieran un poco de altura de miras porque cuando voy por la calle la pregunta que más me realizan durante estos meses es “¿Ahora sí va a haber gobierno? No entiendo qué pasa.” Yo tampoco lo entiendo. Creo que forma parte de su estrategia política hacerse de rogar. Los ciudadanos no entenderían unas terceras elecciones. No nos perdonarían, pero ¡ojo! A unos más que a otros. Apelo para que agosto sirva para reflexionar y que el PSOE dé un paso y escuche lo que le dicen, también, algunos afiliados y votantes.

P: Con este escenario político, muchos ciudadanos echan de menos a los políticos de la Transición.

R: En la Transición había un interés que era superior. La política en mayúsculas. En aquel momento salíamos de un régimen que convenía superar y todos los partidos, desde el partido más a la izquierda, hasta el partido más a la derecha, supieron anteponer los intereses del Estado a los personales. Se hicieron muchas renuncias a esa victoria esporádica, a ese regate corto, pensando en una democracia en España que sería mejor para todos. Ahora, alguno, sobre todo el PSOE, tendría que hacer esa misma lectura. El PSOE cree que si se abstiene ya no será la oposición y dejará que Podemos lo sea. Eso no es así. Creo que lo razonable es que haya un gobierno y el Partido Socialista debería tener altura de miras y no pensar solo en el sillón a corto plazo. El señor Sánchez está entorpeciendo y dando una visión de la política que tampoco se corresponde. Hay muchos militantes y votantes socialistas con los que hablo y todos se encuentran en la misma tesitura, pensando que ahora le toca gobernar al PP, que ellos deben hacer oposición, que deben facilitar el gobierno y hacer una oposición dura y constructiva. El PSOE está renunciando a ese papel y es una pena.

P: Nombres propios del socialismo (Felipe González o Zapatero, entre otros) también abogan por la abstención…

R: Dentro del PSOE muchos alcaldes de la provincia de A Coruña y muchos dirigentes, en privado, reconocen que debería ser la postura, pero choca con la de Pedro Sánchez que, equivocadamente, piensa que manteniéndose firme va a poder conservar el sillón como secretario general. En vez de pensar en el sillón debería pensar en España. Estoy seguro de que si pensase en los españoles y no en sí mismo se lo iban a recompensar. Probablemente tendría más apoyo por parte de los ciudadanos si viesen que anteponía el país al sillón. De esta forma, tarde o temprano, se lo van a hacer pagar.

P: Nos centramos en la política local. ¿Qué balance realiza del primer año de gobierno de La Marea?

R: Ha sido un año perdido, un año en el cual se han dejado muchos proyectos del anterior gobierno y lo peor es que tampoco se ha puesto ninguno sobre la mesa. Está claro que cuando un gobierno llega tiene sus prioridades, pero en este caso hemos visto que la prioridad era paralizar todo y ha sumido A Coruña en una parálisis importante. Esta semana se conocía que el proyecto de la Smart City pasaba de ser un gran proyecto a una mini apuesta que no ha valido para mucho. Creo que las oportunidades habría que aprovecharlas de otra manera y lo que me da pena es que A Coruña está perdiendo peso dentro del grupo de las ciudades importantes de España y no se hace nada. Al final es imposible que una medida de gobierno tenga el beneplácito del cien por cien de la población, pero lo que también es difícil es que un gobierno no tenga ninguna medida y el cien por cien coincida en que la ciudad está paralizada. Creo que deberían trabajar más y parar menos.

P: Desde el punto de vista personal, ¿es Diego Calvo una persona ambiciosa?

R: Tengo la ambición de hacer cosas por mi pueblo y hacerlo lo mejor posible. Nada más. Ahí se acaba. Lo que pasa es que, a veces, tienes suerte y cuentan contigo para desempeñar alguna función concreta lo cual agradezco enormemente. La ambición es poder dar soluciones a muchos problemas del día a día.
P: Este mes de agosto no se va de vacaciones y a tenor de su agenda cabe pensar que dedica mucho tiempo a la política supongo que en detrimento de su vida personal.
R: Hay personas, coincide con las que acaban de llegar a la política, que piensan que a la política hay que dedicarle ocho horas diarias y después el fin de semana puedes dedicarte a tus cosas. No, no es así. Cuando estás en política, las jornadas no son de ocho horas y los fines de semana, fundamentalmente en agosto, los dedicas a estar en muchos actos o fiestas populares. Las personas te invitan porque les hace ilusión que les acompañes, que estés con ellos y, aunque suponga un sacrificio, a veces, creo que merece la pena ir a estos eventos. La gente te lo agradece y se acerca para comentarte necesidades, criticar actuaciones… Realmente si te gusta la política eso lo haces. Indudablemente, claro que me gustaría tener un poco más de tiempo para mis amigos o para mis cosas, pero tengo la suerte de poder estar dedicado a algo que realmente me gusta y por lo tanto el trabajo se lleva mejor.

P: ¿No ha tenido ganas alguna vez de tirar la toalla?

R: Como todos en nuestros trabajos tienes días buenos y malos y creo que éste también debe ser en una época, un tiempo determinado. Cuando estás haciendo algo que no te llena debes buscar otras cosas. Yo, por suerte, no he llegado a ese momento. Estoy muy contento con lo que hago, me gusta, disfruto, lo cual no quiere decir que a veces no esté cansado. Mientras siga disfrutando con la política seguiré ayudando. El día que sean más los problemas, o no me sienta igual me dedicaré a otra cosa.

P: ¿Tiene amigos dentro de la política (que no sean de su ideología)?

R: Sí. A lo largo de estos años he conocido a muchas personas y los considero amigos. Dentro de mis amigos de toda la vida también los hay de diferentes ideologías. Los intento cambiar, pero no lo consigo (Risas). De todas formas, cuando quedamos para cenar no hablamos de política y yo lo agradezco.

P: ¿Su reto prioritario?

R: Las elecciones del 25. Es un reto muy importante y duro. Tenemos que conseguir que la mayoría de los gallegos apueste por el PP. Creo que tenemos suficientes argumentos para intentar convencer a las personas y además sería bueno para Galicia una mayoría estable y no 4 ó 5 formaciones que, a su vez, estén compuestas por 12 ó 13 partidos. El reto de esa tercera mayoría no es fácil en unos momentos donde no hay mayorías en este país. Sin embargo, sería un orgullo que Galicia pudiese marcar, de nuevo, la diferencia porque sería un reconocimiento a los 8 años de trabajo anteriores.
 

No sabemos qué sucederá el 25 de septiembre, pero algo está claro. A Diego Calvo, este joven de San Sadurniño, todavía le resta mucho que decir en el mundo de la política. Si no me creen, tiempo al tiempo…