La economía gallega crece un 2 por ciento

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Autor: María García / Fecha: Jue, 28/07/2016 - 15:08 /
Las ramas del comercio, el transporte y la hostelería marchan viento en popa.
La Fundación Galicia Obra Social presentó este jueves, en colaboración con el Instituto de Estudos e Desenvolvemento de Galicia, de la Universidade de Santiago de Compostela y el Instituto de Educación Superior Intercontinental de la Empresa, el trigésimo número de su publicación "A Economía Galega. Informe 2015".
 
Economía internacional y española
 
En analogía con lo que ya se constató en el ejercicio de 2014, un año más las economías avanzadas se sitúan a la cabeza del crecimiento, en detrimento de las economías emergentes. Por su parte, la Unión Europea contó en 2015 con una nueva línea de financiamiento desarrollada por el Banco Central Europeo (BCE) y una política monetaria expansiva en el mantenimiento de los tipos de interés bajos. Además, las exportaciones se vieron reforzadas por la debilidad del euro frente al dólar y la bajada del precio del barril de crudo, dos de los factores externos relevantes para este avance en la UE.

A nivel español, la demanda nacional fue el factor fundamental de crecimiento, al aportar 4,1 puntos porcentuales al avance del PIB, fruto de dinamismo del consumo de los hogares y empresas y de la inversión productiva, cabe resaltar los buenos datos registrados en el turismo. En conjunto, la economía española constata un avance del 3,2 % en 2015, el más elevado desde 2007. Este nuevo ciclo de crecimiento tuvo su impacto positivo en el mercado de trabajo. No obstante, el déficit público cerró 2015 en un 5,2 % del PIB, un punto superior a lo pactado con Bruselas (4,2 %).

Las estimaciones del Gobierno para la economía española es que crecerá en un 2,7 % en 2016, impulsada tanto por el consumo propio como por el privado, y un 2,9 % en 2017. Por su parte, el Banco de España y el Fondo Monetario Internacional sitúan estos avances en el 2,7 % y en el 2,6 %, respectivamente, en 2016 y en 2,3 % en 2017. La Comisión Europea estima la previsión para el presente año 2016 en un 2,6 % y coloca en el 2,5 % la de 2017.
 
La economía gallega

La economía gallega creció un 2,1 % según del IGE, lo que supone 1,7 puntos más que el año anterior y es el mejor comportamiento desde 2007. El INE estimó un crecimiento del 3,2 %. La actividad se fue consolidando a medida que avanzaba el año. Todos los componentes de la demanda crecieron en 2015. Es destacable la recuperación del consumo de los hogares, que avanzó un 2,3 % (1,8 puntos más que el año anterior), que es resultado de la mejora del mercado de trabajo y del mercado de crédito, así como de las expectativas de los consumidores.
En lo referente a la oferta, todas las ramas de actividad, tanto en la estimación del INE como la del IGE, crecieron. El sector agrario se caracterizó por una expansión de los volúmenes de producción y el abaratamiento de las materias primas, pero esos factores favorables se vieron contrarrestados por la caída de los precios percibidos. El resultado fue una notable reducción de la renta agraria. Por su parte, el sector pesquero prosiguió adaptándose a la nueva política pesquera común.

El sector industrial experimentó una recuperación similar a la registrada en el PIB gracias al comportamiento de la industria transformadora. Esta evolución positiva fue en parte contrarrestada por el peor resultado del sector energético. Cabe destacar el elevado incremento del índice de producción industrial (IPI) en todos los grandes grupos, salvo en bienes de consumo no duradero, cuya actividad se mantuvo estancada, y en la generación de productos energéticos, en la que la variación fue negativa. El IPI general creció un 4,2 % en 2015. Por ramas, sobresale el avance de fabricación de productos metálicos, fabricación de vehículos a motor y de otros productos minerales no metálicos.

La construcción creció en Galicia en 2015, aunque por debajo de la media estatal. La recuperación del sector se basó más en la obra pública que en la edificación residencial. El mercado inmobiliario se mostró muy estancado. La oferta de viviendas apenas varió y la demanda aún está por despegar. Por el contrario, el gasto público alcanzó niveles más elevados que en los ejercicios precedentes.
El avance en el sector terciario, que representaba el 62,4 % del VAB gallego, fue de un 2 % con un comportamiento especialmente bueno en las actividades profesionales (5,5 %), comercio, transporte y hostelería (3,5 %) e información y comunicaciones (2,3 %). Cabe destacar el comportamiento del turismo. El número de viajeros alojados en hoteles logró un nuevo récord histórico, con una tasa de crecimiento del 11,8 %, 3,7 puntos más que en 2014. Por segundo año consecutivo fueron los visitantes procedentes del extranjero los que registraron el mayor crecimiento. Los resultados fueron mejores que los del conjunto de España, si bien, persistió una estancia media muy baja.

En los intercambios comerciales con el exterior, Galicia registró el mejor dato de la serie histórica de exportaciones, variable que aumentó un 5,7 %. Creció lo exportado en todos los grupos arancelarios relevantes, si bien por su dimensión, cabe destacar el incremento de las exportaciones de materiales textiles y confección, un 14,2 %. Material de transporte, en especial las transacciones en vehículos automóviles, siguió liderando las ventas externas gallegas, aunque el crecimiento en 2015 fue inferior a la media. Estos dos grupos absorbieron más de la mitad de lo exportado por Galicia. Francia y Portugal siguen siendo los principales países de destino y procedencia del comercio externo gallego.

En las cuentas públicas, Galicia cerró 2015 con un déficit de 0,67 % del PIB, por debajo del 0,7 % que exigía el Consello de Política Fiscal e Financeira, cumpliendo así sus compromisos de déficit.
Los resultados de las variables e indicadores de oferta y demanda disponibles referidos a los primeros meses de 2016 son, por lo general, positivos. Esta trayectoria sugiere que la recuperación industrial está siendo el motor del crecimiento en Galicia, si bien las otras actividades también están respondiendo de un modo positivo. La construcción está creciendo por encima de la media, mientras que los servicios presentan resultados muy dispares, siendo la rama del comercio, el transporte y la hostelería el segmento más dinámico.