Elecciones Gallegas 25-S: Más de 2,7 millones de gallegos están llamados a las urnas

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Autor: María García / Fecha: Dom, 25/09/2016 - 09:02 / Etiquetas: elecciones gallegas 25 s, votar, colegios electorales, coruña hoy
Los colegios electorales cierran sus puertas a las 20:00 horas.
Las elecciones en Galicia de este 25-S ponen a prueba la única mayoría absoluta autonómica en pie, la de Alberto Núñez Feijóo (PP), y se presentan marcados por la fragmentación de fuerzas y la irrupción de la marca En Marea, que amenaza, según algunos sondeos, el habitual segundo puesto del PSdeG.
 
Cuatro partidos tienen ahora representación en el Parlamento gallego. Si Ciudadanos lograra entrar, serían cinco, algo inédito en Galicia desde hace más de 30 años. Reflejo de la nueva realidad política que se vive en todo el país, y de lo que es esta elección: el dilema entre la comunidad que sigue siendo el baluarte electoral del PP o la extensión de la metamorfosis del sistema político que en el resto de España ha puesto en jaque al bipartidismo.
 
Más de 2,7 millones de gallegos están llamados a las urnas para repartir 75 escaños en el Parlamento gallego (25 en A Coruña, 22 en Pontevedra y 14 en Ourense y Lugo). De ellos, los residentes ausentes son 446.000, un 19% más en estas elecciones, así que la movilización del voto por correo resultará fundamental. Pero hay otras claves en estas elecciones gallegas.
 
La incógnita básica de este 25-S en Galicia es si el PP conserva o no su mayoría absoluta. Si no consigue mantener 38 o más escaños, parte de los 41 actuales y del 45,8% de votos cosechados en 2012, está por ver si Ciudadanos logra entrar en el Parlamento y su apoyo es definitivo para conservar la Xunta.
 
No sería lo mismo para el PP gobernar solo que hacerlo con la muleta de otro partido. Es evidente que en Galicia se vota 'popular': no han perdido ni una sola elección desde las primeras autonómicas 1981 y, desde las de 1985, siempre han obtenido, como mínimo, el 40% de los votos. Hay municipios en Galicia, y no pequeños, donde el voto al PP es del 80% o más.
 
Sin embargo, el casi 46% de votos en 2005 no sirvió para mantener el gobierno. Por eso, no solo la victoria, la mayoría absoluta es casi una obligación para el Partido Popular y llegar a perderla, aun conservando la Xunta, se leería como un fracaso.
 
El líder nacional del Partido Popular, Mariano Rajoy, y el candidato, conscientes de lo que se juegan y en el caso del primero con la mirada muy puesta en la realidad política estatal, han hecho una intensa campaña, casi siempre por separado, salvo en un mitin multitudinario en la plaza de toros de Pontevedra y otro final en Vigo.
 
En todos los actos han apelado a la participación masiva y, en último término, al voto útil, sobre todo con el ojo puesto en los algo más de 130.000 votos que obtuvo Ciudadanos en las últimas elecciones generales -aunque no sean comicios comparables- y que privaron al PP de apoyos.
 
Para Rajoy, los escaños en Galicia son argumentos para reforzar su posición y ayudar a desatascar el bloqueo político en la formación de gobierno.
 
Cómo queden ordenadas el resto de fuerzas parlamentarias también tiene importancia en estos comicios. Para el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, estas elecciones también ponen en juego su credibilidad.
El PSdeG atraviesa una crisis en Galicia desde que perdió el gobierno autonómico en 2009. En 2012 bajó de los 25 a los 18 escaños, y las encuestas advierten de la posibilidad real de un 'sorpasso' por parte de En Marea amenaza que en las últimas generales, sin embargo, no se cumplió, que le relegaría al tercer puesto, como ya pasó, por cierto, en las autonómicas de 1997 frente al BNG.
 
El aspirante socialista a la Xunta, Xoaquín Fernández Leiceaga, es además una apuesta personal de Sánchez, ya que fue elegido en un proceso de primarias que no culminó todo lo bien que se esperaba, puesto que un retoque de Ferraz en las listas provocó malestar en Ourense y en Pontevedra, sobre todo en el caso de esta última provincia, con un alcalde de Vigo, Abel Caballero (PSdeG), que apenas se ha involucrado en la campaña de su partido.
 
Impulsada por el éxito en las elecciones municipales de 2015, la corriente de las Mareas se alza ahora sobre el Parlamento gallego. El objetivo, según las encuestas, podría suponer doblar su representación actual, de nueve escaños.
 
Sea como fuere, si la alternativa al PP es posible, tanto PSdeG como En Marea han avanzado que habría acuerdo, una situación que cuenta con la aprobación de la candidata del BNG, Ana Pontón, quien espera que los indecisos les ayuden a mantener el tipo, amenazados sus actuales siete escaños con caer al mínimo.
 
El partido de Albert Rivera, por su parte, no tiene una presencia fuerte en Galicia y su objetivo es "arañar votos" del PP y del PSOE. Durante esta campaña electoral, se han presentado como la posible "llave" del Gobierno Feijóo.
 
En unas horas, sabremos cómo queda el escenario político en la comunidad.
 
 
 
 

 
 
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