Campañas de sensibilización ante las relaciones tóxicas, ¿cómo detectarlas?

Autor: Coruña Hoy / Fecha: Jue, 22/02/2018 - 11:00 /

 

El Instituto Andaluz de la Mujer puso en marcha una campaña institucional de la Junta en la que, con motivo del pasado día de San Valentín, animaba a toda la ciudadanía y en especial a la población joven a mantener relaciones afectivas sanas e igualitarias.

La delegada de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta en Córdoba, María Ángeles Luna, destacaba en la presentación que es "una iniciativa dirigida a toda la ciudadanía y, especialmente a la juventud, a las edades en las que se comienzan las primeras relaciones de pareja, para sensibilizar sobre los mitos del amor romántico".

La campaña, que tiene por lema "No me quieras tanto, quiéreme mejor" y el hashtag "QuiéremeMejor" presenta como objetivo principal empoderar a las chicas frente a actitudes machistas pero también insistir a las familias y el entorno más cercano en la importancia de estar de estar alerta y pedir ayuda ante cualquier síntoma de relación tóxica.

No se trata en cualquier caso de la primera campaña que persigue este fin en España, pues el pasado año, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, lanzó una que llevaba por título "Corta a tiempo".

¿Qué son las relaciones tóxicas?

Una relación tóxica es aquella en la que una o ambas partes padecen maltrato en alguna de sus manifestacones y, más que disfrutar, sufren por el hecho de estar juntos. Los miembros se ven sometidos a un enorme desgaste emocional con el objetivo de convencerse a ellos mismos que pueden salvar la unión.

Las relaciones de pareja toxicas conforman un entramado en el que no aparece un único tipo de vínculo afectivo. Existen relaciones de pareja tóxicas basadas en el chantaje, relaciones tóxicas donde se idealiza a uno de los miembros, vínculos basados en la mentira o en el miedo y muchos ejemplos más.

Cómo descubrir una relación tóxica

Una pareja que mantiene una relación no es siempre capaz de descubrir que está viviendo una relación tóxica. Por ello, la campaña iniciada por la Junta de Andalucía centra el protagonismo también en la familia y el entorno social más cercano, personas que son capaces de ver la realidad de la pareja desde un punto de vista más alejado.

Existen algunos síntomas o señales que muestran el deterioro de la relación y que esta ha pasado de ser un vínculo afectivo sano a una relación tóxica. Una señal clara es renunciar a la espontaneidad y la esencia, es decir, perder la personalidad propia. Este suele ser un síntoma que detectan amigos y familiares previamente, pero que quienes están en la relación intentan pasar por alto.

Una segunda característica de las relaciones de pareja tóxicas es el miedo de uno o los dos miembros a comportarse de manera libre temiendo las reacciones de su pareja. De manera automática, esto suele traducirse en un comportamiento temeroso o distorsionado para evitar reacciones de desaprobación por parte de la pareja.

Como consecuencia de este tipo de comportamientos, quienes viven una relación tóxica se sienten cada vez más aislados y suelen aparecer los episodios de celos, el maltrato psicológico e incluso el maltrato físico. A menudo en las relaciones tóxicas se confunde la posesividad con el amor, y lo que en un principio parece ser disfrutar de tiempo con la pareja, realmente es renunciar a la vida propia.

Cuando la toxicidad no es tan evidente

Sin embargo, las relaciones tóxicas no siempre evolucionan de manera tan rápida hacia el desgaste. Hay ocasiones en las que los comportamientos son más sibilinos. Muestra de ello son los continuos roces y discusiones o bien el renunciar a ellos por miedo a las posibles reacciones del otro miembro de la pareja.

En todos los vínculos afectivos de pareja existen desavenencias, crisis y discusiones, pero en las relaciones tóxicas, sea cual sea el motivo de la tensión, la persona maltratada es la que termina con la sensación de ser la responsable de que las cosas no funcionan. Esto le lleva a excusarla frente a la familia y los conocidos con excusas del tipo "tenía un mal día", "no siempre es así", "ha tenido una vida difícil", etc.

Las relaciones tóxicas pasan por distintas fases que van desde el maltrato psicológico hasta el maltrato físico. Se trata en cualquier caso de vínculos donde se ejercen formas de violencia, unas veces más y otras veces menos sutiles, a las que hay que intentar poner freno de inmediato. De ahí que sean tan necesarias las campañas de sensibilización y concienciación por parte de las instituciones públicas y todo tipo de organizaciones.