Detectar las relaciones tóxicas y evitarlas

Autor: Coruña Hoy / Fecha: Jue, 22/02/2018 - 11:08 /

 

Las relaciones de pareja deben ser algo que te aporte felicidad. Para ello, hay ciertos signos que no deben aparecer nunca en una relación, puesto que son síntomas de que se trata de una mala relación que tarde o temprano te provocará sufrimiento de una u otra manera.

Cómo detectar una relación tóxica

Antes que nada, debemos dejar claro qué queremos decir cuando hablamos de relaciones de pareja tóxicas. Las relaciones de pareja tóxicas son relaciones tóxicas porque en su funcionamiento no se establecen comportamientos naturales, sino influidos por dependencias afectivas excesivas.

Esto hace que un miembro de la pareja acabe sintiéndose atrapado en ella y con una sensación de infelicidad difícil de superar. Puede conllevar problemas de autoestima. En muchas ocasiones la propia persona no se da cuenta de que está en una relación así hasta que pasan años.

Pero, ¿cómo detectar si una relación es tóxica? ¿En qué parámetros debes fijarte para ver si tu relación es algo bueno para ti o no? Desde aquí vamos a darte las claves para que tengas claro cómo son estas relaciones y para que, si estás en una de ellas, puedas cambiarla o abandonarla.

El primero síntoma en estas relaciones es que ni te hacen feliz ni te permiten sentirte libre como persona. En ellas, debes estar supeditada a tu pareja en todo y lo más importante siempre es lo que piense, siente y quiera él o ella. De esa manera, no es una relación de igual a igual, sino de sumisión.

ya no existes como persona, sino solamente como parte de una pareja, y todo lo que sea salirte de ese rol te genera problemas de pareja y hace que surjan discusiones o reproches que no están justificados en cualquier tipo de relación sana.

En estas relaciones existe un continuo chantaje emocional. Quizá este es el rasgo que más las distingue de cualquier otra relación, puesto que todo se intenta conseguir a través de este método. Esto provoca un constante sentimiento de culpabilidad y de malestar en la persona chantajeada.

En una relación sana el chantaje emocional nunca debe ser permitido. Cuando ocurre, siempre es el mismo miembro de la pareja el chantajeado, hasta llegar a interiorizar que eso es algo natural y que la culpa es suya, con lo cual ha perdido por completo la percepción de lo que de verdad está pasando.

Más síntomas de relaciones tóxicas

Otro de los aspectos en los que se ve con mucha claridad que una relación es dañina y que no se basa en la igualdad es el hecho de que no tengas libertad para ir con quien tú quieras. Las relaciones de exclusividad en las que no te puedes ver con nadie que tu pareja no quiera no son buenas.

Ese tipo de persona te va aislando poco a poco de tu entorno, comenzando por tus amigos y terminando por tu familia, hasta llegar al punto de que la única persona con la que tienes vínculos afectivos y que ves frecuentemente es tu pareja.

Se trata de algo muy negativo, ya que la vida social es una parte importante de nuestras necesidades, y el hecho de que te relaciones únicamente con una persona y no tengas libertad para salir a tomar algo o quedar con quien te apetezca no te permite ser libre ni crecer como persona.

En una relación tóxica para ti, la otra persona es lo que llamamos un "vampiro energético". Te va chupando la energía a medida que avanza el día, dejándote agotado. Sientes que empiezas el día con fuerza y con ganas, pero poco a poco te va desgastando con su pesimismo y su apatía.

Abstraerse de eso es muy difícil, ya que tener a una persona al lado que no para de verlo todo negro y de decírtelo a ti hace que pueda cambiar tu percepción y acabar consiguiendo que tú también te conviertas en una persona pesimista y falta de iniciativa.

En estas relaciones se utiliza mucho la culpa. Cualquier pequeño agravio que hayas hecho a tu pareja lo multiplica y lo amplifica para hacerte sentir culpable por eso y para que le tengas que compensar constantemente en todos los ámbitos de vuestra relación.

Y si ese agravio no existe, se inventa. Estas personas son maestros en hacerte sentir que actos normales son en realidad faltas de respeto hacia ellos, con lo que poco a poco va cambiando tu manera de entender esos actos y acabas asumiendo que lleva razón y que debes dejar de hacerlos.

 

En definitiva, una relación tóxica es algo muy peligroso de lo que debes huir en cuanto empieces a notar cualquiera de estos síntomas. Cuanto más tardes en acabar con esa relación de dependencia, más te costará salir de ella y más traumática será la salida, por lo que cuanto antes mejor.