Consejos para encontrar vivienda de alquiler

Autor: Coruña Hoy / Fecha: Lun, 27/07/2020 - 22:29 /

El mercado de alquiler de viviendas se anima en España, pero no tanto como en la Unión Europea. Hay cerca de tres millones de pisos alquilados en nuestro país, a los que hay que sumar los que no están declarados. Hay mucha “economía sumergida” en el sector y quien alquila una vivienda sin contrato queda desprotegido ante la ley. Por eso es bueno seguir ciertos consejos y precauciones antes de alquilar nada. El principal consejo es acudir a profesionales de confianza que sabrán asesorarte.

Consejos para encontrar vivienda de alquiler se pueden dar muchos, tanto sobre lo que hay que hacer antes de formalizar un trato, como lo que no hay que hacer bajo ningún concepto y en ningún caso. Siguiendo ciertas precauciones y pautas de puro sentido común, y dejándote asesorar de buenos profesionales, es posible encontrar las mejores viviendas en alquiler en la ciudad donde vayas a residir. Por lo general, conseguirás una buena vivienda a menor precio, o con la tranquilidad de que no pagas una cantidad desproporcionada con respecto al promedio del alquiler en tu zona. Además, tendrás más garantías y seguridad jurídica y no te expondrás a que se produzcan sorpresas desagradables.

El mercado de viviendas de alquiler se anima en España, aunque no tanto como en la Unión Europea. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), hay cerca de tres millones de pisos alquilados como viviendas en nuestro país, cifra a la que hay que sumar los que no están declarados como tales. Hay mucha “economía sumergida” en este sector. Esto no sólo representa una ilegalidad por parte del arrendador, o dueño de la vivienda, que no declara los ingresos que le reporta dicho alquiler, sino que es un gravísimo error que comete el arrendatario, quien la alquila para vivir en ella, pues queda totalmente desprotegido y a merced del capricho del propietario de ese piso.

Los primeros pasos

En primer lugar, hay que tener claro qué zonas de la ciudad nos pueden interesar más, por cercanía con el centro de trabajo, por la comunicación por carretera y los medios de transporte público, por las infraestructuras del barrio y por otros factores importantes, tales como la seguridad ciudadana, la limpieza y conservación de las calles y la vecindad. Esto último quizás pueda parecer muy elitista, pero sean os sinceros: a media le gusta tener vecinos molestos, ruidosos, descuidados o sucios con las zonas y espacios de uso común, etc…

No conviene centrarse sólo en una zona concreta de la ciudad, pues salvo que haya un motivo de gran peso que te vincule a ella al limitarte tú mismo en la búsqueda estás desaprovechando posibles buenas oportunidades en otras barriadas. Oportunidades que podrían ser incluso mejores que las que se te puedan presentar en tu zona de interés inicial.

Asegúrate de que las mejores viviendas son las mejores de verdad

No te dejes llevar por la primera impresión. Una vivienda, por muy maravillosa que parezca, puede ocultar deficiencias o inconvenientes que pasan desapercibidos al principio.

Conoce bien el precio de los alquileres en la zona elegida. Pregunta en varios pisos de similares características. No des demasiadas explicaciones a desconocidos, pero intenta entablar conversación con algunos vecinos acerca de las cosas buenas y las cosas malas de la barriada de tu interés. Pregunta, por ejemplo, si hay cerca un centro de salud o un hospital; cuáles son los mejores comercios y restaurantes; cuánto tardan los autobuses en pasar por la parada más cercana al piso que pretendes alquilar; qué horarios tienen las líneas nocturnas de buses (los famosos “búhos”), etcétera.

Conoce bien el entorno: si hay parques infantiles y jardines; si hay talleres de reparación de automóviles; si hay colegios… Si la vivienda está en una zona de aparcamiento regulado, qué hay que hacer para empadronarse, o cuánto cuesta como media el alquiler de una plaza de garaje al mes, en caso de que la casa de tu interés no tenga garaje propio…

Los trámites legales

Consulta el Registro de la Propiedad: una nota simple sobre la vivienda, que se puede solicitar y obtener por Internet, nos dará la información que necesitamos sobre la situación jurídica de dicha vivienda: descripción, nombre del propietario, si tiene cargas, (hipotecas), etc…

Contrato: aunque muchas personas digan que con la palabra dada vale, mejor que sea una palabra dada por escrito, debidamente firmada y con asesoramiento legal. Es imprescindible que las condiciones del contrato estén reflejadas en un contrato legal y que cada una de las partes (arrendador y arrendatario) tengan copia firmada en todas sus páginas. Lo mejor es utilizar un contrato modelo. Con un contrato es difícil que haya malentendidos, pero si los hubiera se podrán dirimir en las instancias oficiales pertinentes, sean éstas organismos de mediación y arbitraje o los juzgados.

Revisar el contrato de alquiler; sin “letra pequeña”. Asegurarse de que no hay ambigüedades den ningún detalle: renta mensual, duración del contrato, fórmula de renovación del mismo y actualización del precio del alquiler; los gastos a pagar por cada una de las partes; quién es el responsable del mantenimiento de la vivienda en caso de deterioros o de averías de algún electrodoméstico, etc…

Conoce tus derechos

Procura conocer de antemano tus derechos y obligaciones como inquilino y que quede todo reflejado en el contrato.

Depósito de fianza

La ley obliga al arrendador a depositar la fianza exigida al inquilino en el organismo autonómico correspondiente. Deberás exigir por contrato que se te facilite tanto el recibo de la fianza como el justificante de ese depósito. Muchos arrendadores n o quieren hacerlo, pero si cedes en este punto te arriesgas a perder dicho depósito, además de que no podrás desgravarte la renta del alquiler. La fianza nunca debe superar el equivalente a tres meses de alquiler.

Acude a profesionales de confianza

Por todo lo anteriormente expuesto, y por otros muchos detalles que hemos pasado por alto, el primer consejo, “regla de oro” que todos los futuros inquilinos, al igual que todos los futuros arrendadores, deben de seguir es: acude a profesionales de confianza, que sepan asesorarte y ayudarte en todos los trámites.

Sus honorarios serán una inversión en tranquilidad y seguridad para el futuro, y siempre estarás protegido por la ley ante cualquier eventualidad.