Aspectos a tener en cuenta a la hora de obtener una herencia familiar

Autor: Coruña Hoy / Fecha: Mar, 20/02/2018 - 11:18 /

 

A pesar de vivir en la sociedad de la información y la comunicación, todavía hay muchas personas que desconocen las trabas burocráticas escondidas detrás del acceso a cualquier tipo de herencia

Por lo general cuando hablamos de herencias, la mayoría de las personas piensan en un acto jurídico a partir del cual se transmiten los bienes, derechos y obligaciones de una persona fallecida. Una transmisión de beneficio o deuda que recae directamente sobre los familiares u allegados del fallecido en cuestión, a los cuáles se les suele denominar como ‘herederos’.

Pero recibir una herencia no es tan fácil como pueda parecer a primera vista, ya que las herencias están reguladas bajo el régimen jurídico del derecho de sucesiones. Este régimen jurídico responde a la parte del derecho privado que se encarga de actuar en casos de sucesión mortis causa, para determinar cuál es el destino de las titularidades y relaciones jurídicas de la persona fallecida.

Un proceso que puede volverse bastante complejo si no se sabe cómo actuar a tiempo, puesto que es habitual la aparición de conflictos relacionados con las personas herederas (discusiones familiares, bienes omitidos por el fallecido, etcétera). Para evitar este tipo de problemas y conflictos, lo más recomendable es contar con un equipo de lawyer o abogados expertos en la materia capaces de solventar la situación lo antes posible.

 

¿Cómo se reparte una herencia?

Sin duda alguna, el reparto de una herencia es una de las temáticas que más problemas generan entre familias, amigos y allegados. A veces resulta complicado llegar a un entendimiento entre las partes, ya que siempre existe alguna postura negativa o reacia a firmar un acuerdo beneficioso para todos.

Y es que cuando aparecen este tipo de problemas, lo mejor contactar con expertos en la materia que sepan tratar el caso desde el primer momento. En Internet cada vez hay más información al respecto, y son muchos negocios los que han apostado por crear un sitio web en el que ofrecer información a los clientes. Es el caso de LEAN Abogados, un bufete de abogados especializado en esta rama del derecho que tantos quebraderos de cabeza genera en las personas.

Para que el reparto de la herencia no se convierta en un problema de gran alcance, los abogados explican siempre las diferentes posibilidades de acceso a esta. Una de las formas más comunes es la partición voluntaria, mediante la cual todos los herederos declaran estar de acuerdo con el reparto de la herencia (este procedimiento se debe realizar ante notario).

Esta es probablemente la forma más utilizada (siempre y cuando todas las partes tengan un entendimiento previo), pero existen otras dos más para casos especiales. Por un lado destaca la partición judicial, que se produce en casos de desacuerdo familiar en los que es necesario acudir hasta un juez para determinar qué parte de la herencia corresponde a cada parte.

Mientras que por otro lado se encuentra la partición realizada por un contador-partidor, que se utiliza en el caso de que un 50% de los herederos estén de acuerdo en solicitarlo, o si un juez lo determina mediante procedimiento judicial.

 

¿Qué impacto fiscal tiene la transmisión de una herencia?

Tarde o temprano, siempre llega el momento de tener que hacer frente a la transmisión de una herencia. Un momento complicado, que como ya se ha comentado anteriormente puede provocar discusiones familiares e incluso enfrentamientos graves, si el tema no se controla a tiempo.

Recibir una herencia no está exento de cargas, y esto es algo que la mayoría de las personas desconocen cuando se sientan frente a un notario. Para no tener problemas en este sentido, lo más recomendable es contactar con expertos en esta rama del derecho que sepan cómo actuar según el caso.

Y es que para recibir una herencia primero hay que pagar una serie de tributos como el impuesto de Sucesiones (este varía según la Comunidad Autónoma), que conlleva el pago de dos cargas; una primera relacionada con el pago total del impuesto (tiene un plazo límite de seis meses desde el fallecimiento de la persona en cuestión), y otra segunda que tiene que ver con el pago de una plusvalía municipal por recibir un determinado inmueble (tiene un plazo de seis meses, que posteriormente se puede ampliar hasta un año completo).