¿Cómo saber si tengo que cambiar los neumáticos de mi automóvil?

Autor: Coruña Hoy / Fecha: Mié, 06/06/2018 - 17:08 /

 

Son muchos los accidentes que se producen como consecuencia de algún que otro fallo en los neumáticos de un vehículo. La funcionalidad, la eficiencia y sobre todo la seguridad, son los tres pilares fundamentales de un neumático y los tres dependen del estado en el que se encuentren estos. Revisar periódicamente el estado de nuestros neumáticos es una tarea que tenemos que tener muy presente, ya que el grado del desgaste es el mejor indicador que podemos tener para saber cuando cambiar de ruedas y no provocar situaciones de inseguridad.

Es recomendable cambiar de neumáticos cada 5 años aproximadamente para que no haya dudas respecto a la seguridad de los mismos, igual de importante es no superar 10 años con los mismos neumáticos, ya que se vuelven muy inseguros para la conducción. De todas formas, siempre hay que revisar el manual con las recomendaciones y especificaciones del fabricante de nuestro vehículo, pero sino lo tenemos muy claro o necesitamos una inspección profesional en Oponeo venden los neumáticos adecuados para cada tipo de vehículo además de contar siempre con unas ofertas muy interesantes que hacen que merezca la pena una consulta.

Si unos neumáticos están muy deteriorados, llega el momento en el que empiezan a fallar en cuanto a la tracción y el frenado. Sin embargo, existen otros indicadores que nos pueden ayudar a identificar el momento en el que nuestras ruedas necesitan un cambio.

-       Comprobar el relieve de los neumáticos 

La principal función del relieve de los neumáticos es desviar el agua de la parte inferior de los mismos para mejorar la tracción y no planear cuando circulemos por una superficie mojada. Para que no nos pase esto, es necesario comprobar periódicamente el relieve de los neumáticos, en algunos existe una marca que indica cuándo se debe cambiar el neumático en cuestión, al comprobar que el desgaste de la rueda está a la misma altura de la marca. Si no existiese una marca, lo tenemos que comprobar de forma manual, teniendo en cuenta que el relieve del neumático no puede llegar a ser inferior a 1,6 mm ya que se considera inseguro.

-       Pérdida del agarre

Los neumáticos envejecen con el paso del tiempo, lo pueden hacer más rápido o más lento debido a un gran número de factores como la temperatura del entorno, el mantenimiento que le demos, el estilo de conducción y la velocidad a la que viajemos entre otros factores. Para detectar el envejecimiento de los neumáticos hay que prestar atención al agarre, ya que este disminuye en función del desgaste de los neumáticos.

-       Protuberancia en las bandas laterales

Si nos encontramos con alguna protuberancia en la banda lateral del neumático es una indicación de que la estructura interna ha sido dañada de tal forma de que la presión del aire se escapa y llega a las capas externas del neumático. Un bache o chocar contra algún objeto sólido pueden provocar serios problemas en los neumáticos, por eso siempre se recomienda la inspección de las ruedas por los profesionales para comprobar que no hay daños graves o si por el contrario, es necesaria la sustitución de la rueda.

-       Vibración en el volante

Esta vibración suele sentirse en el interior del vehículo cuando los neumáticos se han desgastado de forma desigual. Por ejemplo, debido a unas ruedas mal alineadas o desequilibradas el desgaste puede producirse en un borde del neumático y si los neumáticos se han hinchado mal, el desgaste es evidente en ambos bordes. Siempre que cambiemos de neumáticos, ya sea por poner unos nuevos o cambiarlos debido a un pinchazo, es necesario equilibrarlos y revisar la amortiguación, los frenos y el estado de dirección, corrigiendo si es necesario.  Con un buen mantenimiento y una conducción responsable conseguiremos que nuestros neumáticos se mantengan en un buen estado durante un tiempo mucho más prolongado.

-       Pinchazos u otros daños mayores

Cuando una rueda sufre un pinchazo es preciso cambiarla si o si lo antes posible, sin intentar repáralo de ninguna manera. Solo una examinación por parte de un profesional podrá decidir si se puede salvar la rueda al no estar dañada la membrana interior. Al igual que un pinchazo, siempre que observemos gomas despegadas o con pliegues, deterioros en los neumáticos por algún producto corrosivo o asperezas en la gomas interiores por una presión baja es conveniente cambiar de neumáticos.

La seguridad es lo más importante

Una de las principales razones por las que debemos realizar inspecciones a nuestros neumáticos es nuestra propia seguridad y la de los demás. Un neumático en mal estado puede ser el detonante de un accidente futuro, ya que aumentan las posibilidades de sufrir un pinchazo, reventones al circular sobre una superficie no adecuada, una menor capacidad de agarre lo que puede provocar un deslizamiento en caso de lluvia o incluso, una constante pérdida de comodidad en el interior de nuestro vehículo puesto que unos neumáticos envejecidos no nos aportan la misma seguridad y estabilidad que unos completamente nuevos.