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Coruña HoyDecember 152017

Qué hacer para poder dormir bien y tener un mejor descanso

 

Dormir es una de las actividades más importantes que toda persona debe realizar en su día a día, aunque en ocasiones esto no se vea así y se tienda a menospreciar el descanso, principalmente porque se sustituye con la realización de otras actividades que se consideran de una mayor relevancia. Los estudios más recientes, sin embargo, desaconsejan de manera ferviente tomarse los horarios de sueño a la ligera y respetar siempre unas pautas que garanticen un mínimo de horas de sueño con las cuales poder permanecer activo el resto del día sin ningún tipo de problema.

Pese a esto, no siempre es fácil mantener una conducta adecuada que permita descansar las horas recomendadas. Las eventualidades del día a día, los problemas de sueño que comienzan a ser algo demasiado frecuente en estos tiempos y un largo etcétera pueden influir de una manera u otra para retrasar o adelantar el despertador de manera repetida y continuada. La pregunta parece clara: ¿se puede hacer algo para dormir mejor y obtener un descanso, en general, más acorde a lo que la mayoría de expertos consideran como ideal?

La respuesta, por supuesto, es afirmativa, existiendo una gran cantidad de trucos y consejos que poder utilizar en este sentido para el beneficio propio. Eso sí, no todos son igual de válidos ni son aplicables a todos los casos ni perfiles de personas, por lo que conviene estar seguro en todo momento de que la información a la que se recurre es fiel y está debidamente contrastada.

Un buen descanso comienza con una buena cama

Para poder descansar y dormir de la manera adecuada hay que disponer, claro, de los elementos adecuados para hacer esto efectivo. Naturalmente, el más primordial de todos ellos es la cama, la cual compone el pilar del descanso en el día a día de la mayoría de las personas. La diferencia entre disponer de un conjunto de elementos de cama completo, moderno y adaptado a las necesidades particulares de cada uno y no contar con ello es demasiado grande como para no tenerlo en cuenta ni hacer nada para cambiarlo con el paso del tiempo. Esto va desde el colchón hasta todos los elementos que forman parte del espacio de cama.

Si el colchón es el elemento más importante del descanso, pues es sobre el que se establece el contacto más directo, otros menos mencionados habitualmente, como los canapes, son prácticamente igual de importantes. En pleno siglo XXI estos pueden adquirirse a través de Internet en páginas web como la de la tienda TopDormitorios, donde se encuentran los mejores canapés del mercado tanto por método de fabricación como por versatilidad. Y es que un canapé aporta mucho más a una cama de lo que aparentemente muestra al exterior.

Los canapés, por definición, sirven para almacenar objetos en su interior, doblando así la utilidad de un espacio sin que esto suponga un incremento en las dimensiones del mismo. El aprovechamiento es máximo y permite, por qué no, descansar mejor al poder disponer de más elementos de cama, además de establecer el colchón sobre una base sólida en la que disfrutar de un tiempo de cama confortable. Estos se adaptan a las necesites del entorno, pudiendo ser fijos, abatibles, con cajones o tapizados, entre otros.

La mente, la mejor aliada en el descanso

Si los muebles de cama y el espacio en sí son importantes, no lo es menos todo aquello referido al estado físico y mental, que será clave para un buen descanso. No poder dormir hasta altas horas de la madrugada pese a estar en la cama, despertarse constantemente durante la noche o sentir que las horas de descanso realmente no surten efecto son problemas muy extendidos en la sociedad actual, afectando al descanso de un crecimiento número de personas.

Aunque la solución ante esto será muy distinta en función del tipo de persona y de problema, estos suelen ser comunes cuando se viven situaciones de mucho estrés continuado, por lo que un buen comienzo sería intentar paliar los efectos del mismo. Las fórmulas para ello van desde no mirar pantallas con iluminación antes de irse a dormir, tomar bebidas relajantes o escuchar música en la cama. Cualquier método es válido cuando de conciliar el sueño se trata.