Recomendaciones para realizar el Camino de Santiago

Autor: Jorge Barrio / Fecha: Lun, 18/07/2016 - 11:18 / Etiquetas: Camino de Santiago, recomendaciones podólogos
Camino de Santiago

Santiago recibió durante el pasado mes de junio la visita de más de 40.000 peregrinos llegados sobre todo de España, Francia, Portugal y Estados Unidos.

El Colegio de Podólogos de Galicia hace una serie de recomendaciones para acabar el Camino sin lesiones. 

Utilizar un calzado cómodo, zapatillas de trekking con suela amortiguadora y más altura en el talón que el antepié son algunos de sus consejos.

Los especialistas recuerdan que hay que evitar las botas de montaña nuevas y usarlas unas semanas antes para adaptarlas a los pies.

Los calcetines deben ser 100% algodón y sin costuras para que los pies puedan transpirar y estar secos. También aconsejan el uso de chanclas en la ducha para evitar el contagio de hongos y para andar cómodo al finalizar la jornada.

La mochila tampoco debe sobrepasar el 10% del peso corporal.

Consejos podológicos antes de la ruta 

 Hidratar convenientemente la piel (preferiblemente por la noche antes de acostarse).

• Si se padece hiperhidrosis o exceso de sudoración deben usarse productos secantes específicos para los pies (tipo polvo), entre el pie-calcetín y el calcetín-calzado.

• El corte de uñas debe hacerse de forma recta.

• En caso de helomas, hiperqueratosis, hongos o papilomas se debe acudir al podólogo.

 

Recomendaciones para el transcurso de la ruta

• No experimentar. Usar calcetín y zapatilla habitual.

• La zapatilla ideal es la que se adapta a la estructura del pie. A veces es preferible andar o correr con una zapatilla más pesada pero con mayor amortiguación y sujeción.

• Humedad y calor posibilitan la aparición de ampollas. Intentar que los calcetines estén siempre secos. Si es necesario llevar otro par de repuesto.

• Si se producen ampollas o rozaduras colocar apósito para evitar una posible infección.

 

Consejos podológicos para después de la ruta

• Lavar los pies con agua jabonosa templada.

• Sumergir los pies en agua fresca con líquidos y geles relajantes, para aliviar el calentamiento de los pies.

• Estirar minuciosamente toda la musculatura del pie.

• Movilizar todas las articulaciones del pie, masajeándolo sobre todo por la zona de la planta.

• Si aparecen lesiones, tratarlas adecuadamente acudiendo al podólogo.