Mantener el coche en buen estado no solo es una cuestión de seguridad: también es sinónimo de ahorro. Un vehículo bien cuidado consume menos, avería menos y tiene mayor valor de reventa. Sin embargo, muchos propietarios solo se acuerdan del mantenimiento cuando el coche ya da señales de problemas, lo que suele traducirse en reparaciones mucho más costosas de lo que habría sido la revisión preventiva. Esta guía te explica los puntos de mantenimiento básico que cualquier conductor puede controlar sin necesidad de conocimientos mecánicos avanzados. Índice de contenidos El aceite del motor: la sangre del coche Filtros: el sistema de purificación del coche Frenos: no esperes señales de alerta Neumáticos: cuatro puntos de contacto con el asfalto Líquidos que debes revisar periódicamente La batería: la gran olvidada El aceite del motor: la sangre del coche El aceite es el elemento de mantenimiento más crítico del motor. Su función es lubricar todas las piezas móviles internas, reducir la fricción y disipar el calor. Un nivel de aceite bajo o un aceite degradado puede causar daños irreparables en el motor en cuestión de kilómetros. Revisa el nivel del aceite al menos una vez al mes y siempre antes de un viaje largo. Hazlo con el motor frío, en terreno llano, usando la varilla de nivel. El intervalo de cambio de aceite depende del tipo de aceite (mineral, semisintético o sintético) y del modelo de coche, pero en términos generales oscila entre los 10.000 y los 20.000 kilómetros, o una vez al año si no alcanzas esa distancia. No esperes a que el aceite esté negro como el alquitrán para cambiarlo. Filtros: el sistema de purificación del coche El coche tiene varios filtros que necesitan revisión y sustitución periódica: el filtro de aceite (se cambia con el aceite), el filtro de aire del motor (cada 15.000-30.000 km), el filtro de habitáculo o polen (cada año o 15.000 km) y el filtro de combustible. Un filtro de aire sucio reduce el rendimiento del motor y aumenta el consumo de combustible. El filtro de habitáculo, además, afecta directamente a la calidad del aire que respiras dentro del coche. Frenos: no esperes señales de alerta Los frenos son el sistema de seguridad más importante del vehículo. Las pastillas de freno tienen una vida útil de entre 20.000 y 60.000 km dependiendo del estilo de conducción. Los discos duran más, entre 60.000 y 120.000 km. Señales de que es hora de revisarlos: chirrido metálico al frenar, vibración en el pedal, el coche tira hacia un lado al frenar o el pedal tiene más recorrido del habitual. No esperes a estas señales para revisar los frenos: llevar el coche al taller para una inspección visual cada año o cada 20.000 km es la mejor prevención. Como ya comentamos en nuestra guía sobre cómo preparar el coche para pasar la ITV, el estado de los frenos es uno de los puntos más revisados en la inspección técnica. Neumáticos: cuatro puntos de contacto con el asfalto Los neumáticos merecen una atención especial porque son el único punto de contacto entre el coche y la carretera. Revisa la presión mensualmente (consulta la presión recomendada en el manual o en la etiqueta de la puerta del conductor) y el estado del dibujo. El mínimo legal es 1,6 mm, pero por seguridad se recomienda cambiarlos a partir de los 2-3 mm, especialmente si conduces en zonas lluviosas con frecuencia. Realiza la alineación y el equilibrado al menos una vez al año o cuando notes que el coche tira hacia un lado, que el volante vibra o que los neumáticos se desgastan de forma irregular. Estos ajustes alargan la vida de los neumáticos y mejoran el confort y la seguridad de la conducción. Líquidos que debes revisar periódicamente Además del aceite, hay otros líquidos cuyo nivel debes verificar regularmente: el líquido refrigerante (evita el sobrecalentamiento del motor), el líquido de frenos (debe estar entre los niveles mín y máx del depósito), el líquido de la dirección asistida (en coches con dirección hidráulica) y el agua del limpiaparabrisas. Este último parece menor pero un parabrisas sucio o mal limpiado puede comprometer seriamente la visibilidad. La batería: la gran olvidada La batería tiene una vida útil media de 4-5 años. Si tu coche tiene problemas para arrancar especialmente en días fríos, si las luces parpadean o si el alternador tiene que trabajar más de lo normal, puede ser señal de que la batería está al final de su vida útil. Muchos talleres ofrecen un test de batería gratuito que solo lleva unos minutos y puede ahorrarte el disgusto de quedarte tirado. Un mantenimiento regular y ordenado no requiere grandes inversiones de tiempo ni dinero. Siguiendo este calendario básico y prestando atención a las señales que te da el coche, puedes evitar la mayoría de las averías y mantener tu vehículo en perfecto estado durante muchos años. También te puede interesar conocer las mejores soluciones que los conductores deben aprovechar para sus vehículos. ¡Haz clic para puntuar esta entrada! (Votos: 0 Promedio: 0) Navegación de entradas Cómo mejorar la postura y acabar con el dolor de espalda Mindfulness: qué es, beneficios y cómo empezar a practicarlo