Un fenómeno tan común como fácil de explicar, aunque los padres nunca sepan el motivo del odio a esta asignatura tan importante.

Cada año, son decenas y hasta cientos de familias las que acuden a internet en busca de las mejores clases de matemáticas online para sus hijos. La asignatura de Matemáticas está siempre entre las más solicitadas cuando se contratan los servicios de profesores de refuerzo o de academias de clases particulares.

Es un hecho. A los niños se les atragantan las Matemáticas mucho más que cualquier otra asignatura de todas las que tienen que estudiar a lo largo de cada curso. Pero, ¿a qué se debe este curioso fenómeno? ¿Hay algo en la mente del ser humano que haga que sienta rechazo por los problemas, por la álgebra, por el cálculo?

La realidad es bastante más sencilla, y aquí la vamos a analizar para que todos esos padres que desconocen el motivo de este rechazo por fin entiendan a qué se debe y, sobre todo, descubran cómo ponerle remedio.

Las razones por las que las Matemáticas y los niños no se llevan bien

Hay varios motivos por los que esta asignatura presenta tantos problemas ante los más jóvenes. Cabe decir que tampoco es la única que se les atraganta, de hecho, las complicaciones para aprender idiomas son tantas que los profesores particulares de inglés online a veces no llegan a dar abasto con tantas peticiones de los padres.

Pero volvamos a los números. El primer motivo por el que a los niños se les atragantan tanto las Matemáticas es porque se utilizan métodos de enseñanza bastante obsoletos. Se sigue enseñando como hace décadas, y vivimos en un mundo que cambia casi por completo cada 5 años que pasan. Esa falta de innovación hace que pierdan encanto y, sobre todo, que no se transmitan bien.

También hay que mencionar que, cuando se aborda cualquier nuevo concepto matemático, se necesita una fuerte capacidad de abstracción, ya que generalmente no se vincula a conceptos que nos rodean. Ligar las Matemáticas a la realidad, aprovechar lo que nos rodea para dar contexto a esos cálculos y problemas que se abordan, ayuda mucho, pero no se suele hacer.

Este es el principal motivo que dificulta su aprendizaje. La mayoría de niños tiene una capacidad de abstracción muy reducida cuando empiezan a dar Matemáticas, y eso hace que les resulte un plato muy difícil de digerir.

¿Y qué ocurre? Que hablamos además de una materia que es acumulativa. Para entender conceptos más avanzados hay que dominar otros básicos y, si estos no se han aprendido bien, se genera un efecto bola de nieve que no hace más que acrecentar el problema.

Todo esto genera un cúmulo que, al final, provoca este fenómeno tan común. El problema no está en que las Matemáticas sean una asignatura difícil. Está en que hay que cambiar las técnicas y saber acercarse a la raíz de esas complicaciones que surgen a los alumnos para arreglarlas. Y, simplemente, no se hace. La formación en edades tempranas es fundamental, pero debemos replantearnos la forma en la que se lleva a cabo.

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