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¿Mejor que una casa prefabricada? ¡Las casas a medida lo tienen todo!

Casa de madera a medida

Las casas a medida son la última tendencia en soluciones de vivienda para quienes buscan la practicidad de una casa lista para armar, sin las limitaciones inherentes a las tan conocidas y temidas casas prefabricadas. Y puede que te resulte sorprendente, pero muchas veces, ¡cuestan lo mismo! Cada vez más, las compañías que fabrican cabañas en serie están ofreciendo también sus servicios de diseño personalizado, para gran alegría de sus clientes. Como en las cabañas prefabricadas, la construcción es rápida, los materiales son ecológicos y las prestaciones energéticas son insuperables.

Así que, ¿por qué no incursionar en el mundo de las casas a medida y diseñar tu propio espacio único? Una cabaña de madera prefabricada tendrá siempre unas características estándares que la hacen atractiva para la mayor parte de la gente, y que busca satisfacer al mismo tiempo todas las necesidades que los compradores tienen. La mayoría tendrán una cocina y un salón donde cabe un sofá, uno o dos cuartos de dimensiones estándar y un baño compacto, aunque existen muchos modelos que proponen opciones diferentes. Esto no está mal, pero una vez que piensas seriamente en invertir un buen dinero para construir una casa que quedará permanentemente instalada en tu propiedad, quizás te parezca que con esto no alcanza. ¡Y está bien ponernos un poco ambiciosos, ser creativos, y hacer valer la experiencia de los profesionales que contratamos para que construyan una casa exactamente como la queremos!

Las casas de madera a medida son muy requeridas cuando tenemos en mente un uso que quizás no es el más común, como por ejemplo un gimnasio, un cuarto donde desarrollar un hobby o una actividad profesional, un espacio para invitados, una sala de música con requerimientos acústicos especiales, una casa de huéspedes con la cantidad justa de camas o quizás un un escondite donde jugar videojuegos. Sea cual sea la necesidad que tengamos, se puede construir una cabaña perfecta para ello.

Cada vez es más usual trabajar desde casa, y quizás no exista en casa una habitación lo suficientemente cómoda y silenciosa para mantener largas reuniones virtuales, o concentrarse en el trabajo como lo hacíamos antes en la oficina. Para quien dispone de un espacio en el jardín, puede ser una buena solución ordenar una cabaña a medida que sirva como oficina durante la semana, y los fines de semana incluso puede convertirse en estudio de arte o salón de belleza. Si el espacio es perfecto, podremos hacer maravillas con él. Otras veces, no es tanto que vayamos a hacer algo radicalmente diferente con la cabaña, sino que siempre nos han gustado los techos altos, o que justo al sur, la vista es increíble y quisiéramos una ventana más grande que la que trae el diseño original. Puede que solo necesitemos modificar el tejado, si los códigos de vivienda nos recomiendan utilizar las mismas tejas de las construcciones aledañas y mantener el estilo del lugar.

La otra gran causa de que muchos clientes prefieran las casas a medida es simplemente la geografía del planeta donde vivimos. Los afortunados de poseer un terreno perfectamente plano y nivelado pueden simplemente pedir una cabaña estándar y emplazarla sin más complicaciones en el suelo, pero muchas veces existen formaciones rocosas, arroyos o árboles muy apreciados que no permiten cualquier implantación. Se debe modificar el plano constructivo para afianzar la casa en una pendiente o rodear una gran roca, y no hay más alternativa que recurrir a un diseño personalizado en estos casos. Otra circunstancia muy propicia para la elección de esta modalidad es cuando el clima del lugar es especialmente frío o ventoso, o cuando existen riesgos de lluvias torrenciales. En estos casos se deben adaptar los elementos estructurales para proveer mayor aislación y resistencia, es decir, las paredes y el techo deberán ser más gruesos que en una cabaña estándar, y los aleros y canaletas deberán ser ampliados para proteger la construcción de las lluvias y aumentar su longevidad. En algunos casos, las normas de construcción incluso exigen que así sea. 

Entonces, ¿cómo es el proceso de diseñar una cabaña de madera? Está claro que no hay que ser arquitecto, ni haber trabajado jamás con los materiales utilizados en este tipo de construcción. Bastará con tener claro qué utilidad le daremos a la cabaña, y dónde estará emplazada. Cuando contratemos los servicios de una compañía constructora de cabañas prefabricadas, nos preguntarán qué visión tenemos y podremos hablar cara a cara con un asesor para transmitirle nuestras ideas fundamentales sobre el proyecto. Luego de un par de días, y no más, se pondrá en contacto con nosotros para darnos una devolución basada en la opinión de sus arquitectos e ingenieros, quienes sugerirán a lo mejor algún cambio en función de las innovaciones que han ido logrando. Es probable que propongan pequeños cambios que disminuyan el costo de la construcción o aumenten su luminosidad y belleza, y que nosotros, por no ser profesionales, nunca hubiéramos imaginado. Es decir, el proceso de diseño no es una tarea que tengamos que hacer solos, de principio a fin, sino más bien un ida y vuelta donde se recomiendan sucesivas iteraciones que nos acercan a la solución final. Una vez que estemos satisfechos y también lo estén los constructores, el diseño será enviado a producción y en pocas semanas estará en viaje rumbo al sitio de la construcción. Gracias a las avanzadas máquinas automatizadas con que trabajan estas compañías, todo saldrá cortado y aserrado al milímetro, sin posibilidad de errores. El montaje suele correr por cuenta de la misma empresa, o podemos contratar a trabajadores locales que estén habituados a los planos y sistemas constructivos de las cabañas prefabricadas. Montarán todo rápidamente y sin más demoras tendremos nuestra cabaña de madera, hecha a medida para el terreno y el clima de nuestra zona, habiendo demorado apenas unas semanas más que si hubiéramos pedido un modelo estándar y por el mismo precio.

Cualquiera sea la necesidad que tengamos, es seguro que con un poco de tiempo se nos ocurrirá más de una modificación para hacer a aquella cabaña de los sueños aún más perfecta. Mejor que conformarse con las opciones del catálogo es ir pensando ya en la cabaña ideal, diseñar sin compromisos y finalmente poder sentir que el proyecto es realmente nuestro. ¿Podrías resistirte a realizar algunos cambios? Nosotros desde luego que no.

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